Semana 10, Lunes 24 de Noviembre del 2025
Trasladarme desde la esfera de la pelvis e imaginar las formas en las que puedo sentir que la articulo, maniobro y manipulo. La mano traza formas pero inevitablemente la pelvis conduce su movimiento. Va más allá de sentir el movimiento, es sentir que mi pelvis siente por sí misma, tiene una consciencia. Como si se tratase de un ente con vida propia, en el sentido de una consciencia que toma decisiones. Así como también se traslada, sube y baja cuando lo pronuncio, cuando imagino a ese gran diamante brillando en el cosmos de la sala.
Respiro intentando canalizar la pelvis en esa respiración desde mis 4 diafragmas. Diafragmas que me expanden, le dan oxígeno a mi cuerpo, me permiten saltar. El brazo se alarga hasta el punto de alejarse del hombro y arrastrar al cuerpo hacia otra dirección.
La idea de que mi pelvis, al igual que los pies, me conducen por el espacio.
La idea de que la pelvis migra de un lugar a otro, migra de niveles, se mueve para crear espacio y acomodarse; guía el movimiento y otras veces lo impulsa.
La migración del cuerpo de un lugar a otro. El cuerpo se traslada, busca un cambio, desea expandirse, necesita otro ambiente, un nuevo ecosistema.
Clown
Reflexión de mi examen sobre el origen del clown
Mientras me convertía en el bufón, poco a poco el cuerpo se iba amoldando a un trauma físico creado por la imaginación. Imaginaba ser horrenda, sucia, con mocos, tumores en el cuerpo, una personalidad exaltada y por ratos retraída en mi propia locura. El bufón como un ser de mirada desfasada y potencial afinito, dueño de su libertad total.
Ser un bufón requiere de una concentración mas que intelectual, visceral. Es increíble como el cuerpo tiene la rápida capacidad de adaptarse para ser feo, a través del juego. Quizá el cuerpo es todo el tiempo anormal, raro, grotezco y en un valiente intento por ser hermosos, nos desesperamos por siempre acomodarlo y organizar sus partes. ¿De donde nace ese deseo que nos impide ser grotezcos y anormales, o es que ya nacemos así?
En el clown ser bello no es la cualidad principal. El clown surge desde la época medieval encarnando personajes cómicos con características particulares donde la anomarlidad toma protagonismo. El origen aparece como una aparición de la representación de lo raro y lo horrendo. El clown era un personaje desadaptado, fuera de lugar, lascivo e incluso incestuoso.
El bufon, se percibía asi mismo por lo que era, un ser que generaba risas y tenia un lugar importante en la corte a través de la propiocepción de su propia rareza.
La exploración uterina como una especie de psicomagia donde el ser desarrollado simula volver a nacer imaginando la físicalidad que exige nacer desde una consciencia madura. Desde una intención genuina se impulsa a salir y migrar a otro espacio que le permita crecer.
Desde la sensopercepción ser capaz de percibir la realidad a través de los sentidos de forma consciente nos permite situarnos en el ahora desde una sensibilidad explícita. Percibir a través de las sensaciones que me generan los estímulos del entorno.
Pensar en nacer también como la migración del cuerpo de un lugar a otro, el cuerpo se traslada, busca un cambio, desea expandirse, necesita otro ambiente, un nuevo ecosistema.
Nacer a nivel físico se siente visceral, acuoso, plasmático, profundo, luminoso, frío, ruidoso, vacío, inevitable, violento, involuntario. Nacer con una voluntad más allá de la voluntad, una voluntad que se siente en la piel como un imán atraído por el afuera, por el cambio, por la movilidad.
Energéticamente se siente en el cuerpo como una agudización en los poros, bellos y piel que se invierte a la energía vital de cuerpo, Nacer es emocionante y aterrador. Nacer se sintió como una flor abriéndose hacia la vasta luminosidad del sol ‘el capullo que se abre con el primer rayo de luz hacia un mundo nuevo y con cielo nuevo, pronto va a llover y se cerrarán sus pétalos.’
EXPLORAC I ON
UTERINA